Decreto 67 del MINEDUC: La Evaluación Formativa como Clave del Aprendizaje

La educación chilena ha dado un paso importante hacia una evaluación más humana, reflexiva y centrada en el proceso de aprendizaje. Con la publicación del Decreto Exento N° 67/2018 del Ministerio de Educación, se establecen nuevas normas mínimas nacionales de evaluación, calificación y promoción escolar, aplicables a todos los niveles de educación básica y media.

Este decreto reemplaza las antiguas normas (Decretos 511, 112 y 83) y pone en el centro la evaluación formativa, entendida no solo como una herramienta de medición, sino como un motor del aprendizaje.

🎯 ¿Qué busca el Decreto 67?

El propósito del Decreto 67 es favorecer el aprendizaje de todos los estudiantes mediante una evaluación que oriente la enseñanza y entregue información útil para mejorar.

La idea es simple pero profunda: evaluar no solo para calificar, sino para apoyar el progreso de cada estudiante.

“Evaluar es comprender dónde está el aprendizaje, hacia dónde queremos avanzar y cómo podemos lograrlo.”

🌱 La evaluación formativa: aprender a partir del error

El corazón del Decreto 67 está en promover una evaluación formativa que:

  • Acompaña y retroalimenta el proceso de aprendizaje.
  • Entrega información oportuna a docentes y estudiantes.
  • Fomenta la autorregulación y la autonomía.
  • Valora los procesos, no solo los resultados.

Para lograrlo, los docentes deben diversificar los instrumentos de evaluación: observaciones, portafolios, proyectos, autoevaluaciones, rúbricas o pruebas aplicadas con sentido pedagógico.

📊 Evaluación sumativa: sigue siendo necesaria

El decreto no elimina la evaluación sumativa.

Al contrario, la invita a convivir con la formativa, siempre que ambas estén al servicio del aprendizaje.

La calificación final anual sigue expresándose en una escala de 1,0 a 7,0, con nota mínima de aprobación 4,0.

Para ser promovido, el estudiante debe aprobar todas las asignaturas o lograr un promedio general igual o superior a 4,5.

🤝 Qué deben hacer los colegios

Cada establecimiento debe:

  1. Actualizar su reglamento de evaluación, asegurando coherencia con el Decreto 67.
  2. Capacitar a los docentes en estrategias de evaluación formativa.
  3. Incorporar la retroalimentación como práctica permanente.
  4. Utilizar evidencias diversas para comprender los aprendizajes.
  5. Informar a las familias y estudiantes sobre los nuevos enfoques evaluativos.

📘 En resumen

El Decreto 67 propone un cambio cultural: pasar de la evaluación como control, a la evaluación como aprendizaje compartido.

Nos invita a reflexionar sobre cómo enseñamos, cómo aprendemos y cómo acompañamos a nuestros estudiantes en ese camino.

En Editorial Moraleja compartimos este enfoque.

Por eso, nuestros textos y recursos pedagógicos se diseñan con instrumentos de evaluación formativa, alineados con el currículum nacional y con las orientaciones del MINEDUC.

Creemos que evaluar bien es enseñar mejor.

Fuentes

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